LA EDUCACION DOMESTICA COMO BASE DE LA PAZ ESCOLAR

REPÚBLICA  BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD BICENTENARIA DE ARAGUA
VICERRECTORADO ACADÉMICO
DECANATO DE INVESTIGACIÓN, EXTENSIÓN Y POSTGRADO
SAN JOAQUÍN DE TURMERO- ESTADO ARAGUA




LA EDUCACION DOMESTICA COMO BASE DE LA PAZ ESCOLAR

                                                                                           
Autora: María Blanco.
Docente de aula: U.E.E. “Andrés Pacheco Miranda”.       

LA EDUCACION DOMESTICA COMO BASE DE LA PAZ ESCOLAR


Resumen

El mundo está lleno de conflictos y realmente no se puede evitar, por la diferencia de pensamientos políticos religiosos y sociales existentes. Muchas veces la alternativa  para resolver un conflicto es la violencia. No cabe duda que todos deseamos el mejor camino para resolver los problemas de esta forma vivir y convivir en una sociedad de paz. Para ello, tenemos la educación en el hogar, acompañada de los valores familiares determinados tales como: la justicia, libertad, cooperación, respeto, solidaridad, entre otros. Al mismo tiempo se cuestionan los valores que son contrarios a la paz como la discriminación, la intolerancia y la violencia, esto nos permite comprender y reflexionar sobre la realidad que nos rodea. Finalmente en la escuela reforzamos esos valores y desechamos los antivalores desde una perspectiva global, lo cual beneficia la construcción de actitudes.

Palabras claves: Educación, familia y paz

LA EDUCACION DOMESTICA COMO BASE DE LA PAZ ESCOLAR


ABSTRACT

The world is full of conflicts and it really can not be avoided, because of the difference of existing religious and social political thoughts. Many times the alternative to resolve a conflict is violence. There is no doubt that we all want the best way to solve the problems of this way live and live in a peaceful society. For this, we have education in the home, accompanied by certain family values ​​such as: justice, freedom, cooperation, respect, solidarity, among others. At the same time, values ​​that are contrary to peace such as discrimination, intolerance and violence are questioned, this allows us to understand and reflect on the reality that surrounds us. Finally in the school we reinforce those values ​​and we discard the anti-values ​​from a global perspective, which benefits the construction of attitudes.

Key words: Education, family and peace





María Aurimar Blanco González Docente de aula desde el 2007, en la U.E.E. “Andrés Pacheco Miranda” ubicada en Güerito, Municipio Mariño, Turmero, Edo Aragua.  Magister en Educación Mención Gerencia. Doctorante en la Universidad Bicentenaria de Aragua Venezuela.



INTRODUCCION


       La educación de los padres y la unión entre ellos y su familia provocan un resultado positivo, fortaleciendo los valores morales de sus miembros, lo que hace que teniendo esa armonía familiar y esos valores morales firmes, causen una influencia positiva en la comunidad y en toda la sociedad, pues si los hijos no tienen ese respaldo humano, moral y espiritual de sus padres, de seguro no tendrán los valores morales necesarios para su desarrollo provechoso en sociedad, ya que se fortalece día a día haciendo llegar un mensaje claro de amor a sus miembros. El amor o el afecto pueden llegar de muchas maneras, pero tiene que ser el protagonista central. Sin él no podemos construir el respeto y la autoestima de los hijos. No es una tarea fácil, por eso los docentes somos garantes de afianzar estos valores para fortalecer la cultura de paz que tanto soñamos para construir un mundo libre de violencia, con un pequeño esfuerzo diario se puede lograr.





EDUCACIÓN DOMESTICA

       Al respecto, Touriñán, (2004: 9). La Educación Familiar es la actividad educativa que los padres realizan con sus hijos y la tarea llevada a cabo por profesionales para suplir a los padres. La familia intrínsecamente desarrolla una de sus funciones esenciales en la educación de sus miembros, es epicentro educativo. El papel que desempeña la familia en la educación de sus hijos es tan importante como la realizada por el propio centro educativo.

       Es así, como la familia sigue siendo el primer referente o modelo a seguir del que disponen los pequeños de la casa  sus mensajes, actitudes y comportamientos inciden en el modo en el que se configurará el desarrollo de sus hijos, su conducta y su personalidad, por ello, se trata de colaborar con la implicación de la familia en la educación de sus hijos contribuye a aumentar su formación para que puedan ser ciudadanos libres, críticos, en una sociedad de paz.

       Según, Vázquez, Sarramona y Vera, (2004: 81).  “La familia es el ámbito donde se constituye plenamente la persona, el espacio en el que se logran los aprendizajes básicos de carácter lingüístico, cognitivo, emocional, social, moral”. Aquellas conductas que se aprendan en edades tempranas, servirán de guía a lo largo de nuestra vida, por lo que una buena educación en valores desde el ámbito familiar supondrá, en etapas posteriores, un referente, una base sólida cuyo reflejo será más difícil de olvidar.

        Sin embargo, vemos cómo numerosas   familias van renunciando a su papel de primeros y principales educadores de sus hijos, y delegan en la escuela sus responsabilidades educativas. Tenemos así la terrible contradicción de padres que no saben cómo educar a uno, dos o tres hijos, y esperan que un maestro eduque a cuarenta. Por otra parte, en Venezuela más que la familia nuclear (compuesta por padre, madre e hijos), predomina la familia, donde la pareja como institución es muy débil. El hombre transita en torno a varias mujeres, en torno a varias familias, sin terminar de establecerse en ninguna. El padre se desentiende de los hijos y la mujer asume la responsabilidad casi total de su crianza. El padre queda ausente y la madre se convierte en el eje de la vida familiar. Incluso en los casos en que el hombre no se va del hogar, suele ser una figura distante y se desentiende de la educación y orientación de los hijos, tarea que le toca por completo a la madre.

        La tarea de educar en la familia pretende recuperar la responsabilidad de los padres en la transmisión de unos valores que favorezcan la incorporación del hijo en una sociedad democrática y justa.  El aprendizaje del ser humano comienza en la casa, ya que es fundamental la labor familiar para el buen desarrollo integral de la persona. Los valores de una sociedad se empiezan a medir a través de lo que se enseña en el hogar el maestro es artista que moldea conducta, a través del ejemplo, por tanto en su rol de profesor se convertirte en un ejemplo a seguir, es donde los estudiantes toman en cuenta el trato amable y cortes que pueda tener con sus colegas y estudiantes.

       Por lo tanto, una buena familia tiene rutinas, ritos que todos respetan. Comen juntos aunque sea una vez al día. Celebran los cumpleaños,  las Navidades  Se acompañan entre sí en las buenas y las malas. Pasan tiempo juntos,  también abren el espacio del tiempo individual. Cada hijo necesita un tiempo o un espacio que sea solo para él (ella). En una buena familia existe el respeto por los padres, los hijos. El maltrato se minimiza. Se acepta el conflicto como parte necesaria de la vida cotidiana. La convivencia implica algo de conflicto pero se asume una actitud constructiva frente a este. En una buena familia existen buenos ejemplos por parte de los padres con el testimonio de vida de los padres, se les enseña a los hijos valores como honestidad, generosidad, respeto y confianza. A los hijos se les supervisa sin darles una atención exagerada. Se está allí disponible más no demasiado involucrado.

      Por consiguiente, pertenecer a una familia unida es el mejor legado que podemos dejar a nuestros hijos y a las futuras generaciones. Esto se lleva muy adentro y vale más que el dinero, el poder o cualquier otra riqueza. Así de sencillo, cimentemos familias buenas de verdad para poder construir una verdadera paz.

PAZ

         Con origen en el término latino pax, la paz puede ser definida en un sentido positivo y en un sentido negativo. En sentido positivo, la paz es un estado de tranquilidad y quietud; en cambio, en sentido negativo, la paz es la ausencia de guerra o violencia.  A nivel político y para el derecho internacional, la paz es la situación y relación mutua de quienes no se encuentran en guerra. Se trata, en estos casos de una paz social, donde se mantienen buenas relaciones entre comunidades de individuos. De la misma manera,  tiene su concepción la Religión.

Para la religión, la paz es también una salutación, ya que es un valor que uno desea para sí mismo y para el prójimo. Por eso se utilizan expresiones como “la paz esté contigo” y, en algunas misas, incluye un beso en el rostro a la persona que se tiene al lado. En algunos países donde los conflictos sociales y políticos son severos y han llevado a que el territorio se encuentre constantemente repudiado por la guerra y la violencia, nacen movimientos que abogan por la paz e intentan terminar con ese estado de violencia e inseguridad.

La posibilidad de lograr una paz efectiva y justa en el mundo. Kant, filósofo ilustrado y buen conocedor de los defectos y virtudes de los seres humanos, aboga por establecer unas condiciones objetivas, jurídicas, políticas y morales que permitan soñar con realismo en que los Estados abandonen el militarismo y las ambiciones territoriales y se centren en la búsqueda de la cooperación y de la hospitalidad entre los pueblos.  Una de las condiciones que Kant considera imprescindible para conseguir la paz perpetua es la abolición de los ejércitos. 

     En relación a lo anterior expuesto, Kant (2007:28) considera que “no se puede luchar por la paz cuando los Estados siguen gastando grandes cantidades de dinero en armamentos sumamente destructivos.” La utopía kantiana sigue siendo una necesidad ética, política y jurídica y por eso Kant ya habló hace dos siglos de crear un derecho internacional capaz de obligar a todos los Estados a buscar honestamente la paz, promoviendo esta educación en las instituciones educativas y la lucha por la formación.

También está en el origen etimológico de los saludos: shalom en hebreo y salam en árabe significan “paz” o “la paz esté contigo o con vosotros”, y también se emplean como despedida, significando entonces ve en paz o id en paz; en cambio, salve, el saludo latino, es un deseo de salud, concepto también muy relacionado. El saludo de paz o beso de la paz es una parte de la misa en que los asistentes “se dan la paz”.  Así mismo la cultura de paz supone ante todo un esfuerzo generalizado para modificar mentalidades y actitudes con ánimo de promover la paz.

        Por lo tanto, la paz no es meramente la ausencia de guerra, sino que se opone al concepto de violencia, entendida ésta como aquellas situaciones en los que los seres humanos se desenvuelven en unas condiciones que le impiden llegar a realizar todas sus potencialidades. En esta sociedad los mecanismos para resolver los conflictos deberían ser los propios de las capacidades que la inteligencia humana nos permite como: la comunicación., el diálogo y la cooperación. Estas capacidades consideradas las básicas de una cultura de la paz, deberían ser aplicadas en todos los ámbitos y escalas de la sociedad: en la familia, en la empresa, en la política y también a nivel local y a nivel internacional.

Educación para la paz

         Según la Organización de Naciones Unidas (ONU) (1997:4) “todo ser humano tiene derecho a la paz que es inherente a su dignidad de persona humana”. Coincide asimismo con el articulo 4 establecido durante la asamblea general, el cual señala que “la educación a todos los niveles es uno de los medios fundamentales para edificar una cultura de paz”, de igual manera con el artículo 9, cuando enfatiza que “las Naciones Unidas deberían seguir desempeñando una función crítica en la promoción y fortalecimiento de una cultura de paz en todo el mundo”

          Es el proceso de adquisición de los valores y conocimientos, así como las actitudes, habilidades y comportamientos necesarios para conseguir la paz personal, entendida como vivir en armonías con uno mismo, los demás y el medio ambiente. Actualmente la  educación para la paz asume el conflicto como un proceso natural y consustancial a la existencia humana. La educación para la paz ayuda a la persona a ver la realidad compleja y conflictiva en forma crítica para poder situarse en ella y actuar en consecuencia. Educar para la paz es invitar a actuar no solo en el entorno escolar sino en el nivel de las estructuras sociales. Los componentes de la educación para la paz son: la comprensión internacional, los derechos humanos, el mundo multicultural, el desarme, el desarrollo, el conflicto.

         Educar para la Paz es una forma particular de educación en valores.  Supone educar desde y para unos determinados valores; valores tales como la justicia, la cooperación, la solidaridad, el desarrollo de la autonomía personal y la toma de decisiones, al mismo tiempo que se cuestionan aquellos que son antitéticos a la cultura de la paz, como son la discriminación, la intolerancia, el etnocentrismo, la obediencia ciega, la indiferencia e insolidaridad, y el conformismo.

         Por consiguiente, la construcción de una cultura de la paz es un proceso lento que supone un cambio de mentalidad individual y colectiva. En este cambio la educación tiene un papel importante en tanto que incide desde las aulas en la construcción de los valores de los que serán futuros ciudadanos, esto permite una evolución del pensamiento social. Los cambios evolutivos, aunque lentos, son los que tienen un carácter más irreversible, en este sentido la escuela ayuda con la construcción de nuevas formas de pensar. Pero la educación formal no es suficiente para que estos cambios se den en profundidad. La sociedad, desde los diferentes ámbitos implicados, desde su capacidad educadora, también deben incidir y apoyar los proyectos y programas educativos formales.

        Por otro lado, Banz (2008) expresa que la convivencia es una actividad con la que el ser humano se enfrenta a diario, en la que es socializada de una u otra manera a partir de los contextos de convivencia que le toque enfrentar, la forma en la que a un ser humano le toca convivir es naturalizada, como la manera adecuada de convivir.
        Así es importante que se genere un proceso de reflexión sobre cómo se puede incurrir en la construcción de la cultura de la paz, desde los medios de comunicación, desde la familia, las empresas, las unidades de producción agrícolas, desde los ayuntamientos, desde las organizaciones no gubernamentales, desde las asociaciones ciudadanas. Se trata de generar una conciencia colectiva sobre la necesidad de una cultura de la paz enraizada en la sociedad con tanta fuerza que no deje lugar a la violencia. Y se trata de que los gobiernos tomen conciencia de esta cultura de la paz y de los factores condicionantes que la facilitarían, tal como eliminación de las situaciones de injusticia, distribución más equitativa de la riqueza, eliminación de la pobreza, derecho a la educación en igualdad de condiciones.  Por otro lado que conviertan esta conciencia en una nueva cultura de administrar el poder.

     Finalmente como docentes, tenemos el compromiso de incentivar la paz desde nuestro ambiente de clases para que se expanda a la relación social en la vida de cada estudiante, aplicando estrategias que contribuyan al fortalecimiento de la misma como: conversatorios, lluvia de ideas y charlas, que tengan como tema principal los valores (amor, lealtad, justicia, respeto, compromiso, puntualidad, entre otros), juegos didácticos donde los estudiantes practiquen y promuevan la solidaridad y el compañerismo,  lecturas reflexivas donde disciernan, reflexionen, exponiendo sus puntos de vista, dando ejemplo de lo que entienden sobre cada valor, por ultimo y no menos importante el ejemplo diario de sus docentes que reflejen en su conducta, un modelo a seguir practicando los valores con todos los miembros de la comunidad educativa. Recordando, que más se educa con el ejemplo, que con palabras.







CONCLUSIONES

        El derecho a la paz, contra la guerra y contra la violación de los derechos humanos. Principalmente son: el derecho al desarrollo, contra la pobreza, a la asistencia humanitaria en cualquier parte del mundo ante situaciones de extrema gravedad (catástrofes, conflictos bélicos, etc.), a un medio ambiente sano y a preservarlo frente al deterioro grave y progresivo del conjunto de los ecosistemas planetarios, así como a la existencia de un patrimonio común de la humanidad que, asimismo, debe preservarse.

       De este modo, se pone de relieve la necesaria cooperación y solidaridad que debe existir entre todos los seres humanos, con el propósito de respetar, proteger y promover aquellos valores y aspiraciones que se consideran comunes a todos (universales). Los seres humanos tenemos muchos derechos y deberes que la ley lo estipula, como principal derecho tenemos la oportunidad de vivir a plenitud, de tener una familia, educación y sobre todo libertad y paz, es en la familia, donde se cimentan y resaltan cada uno de estos principios su importancia y entender de manera muy certera lo que significa tener paz.

        Esto requiere la contribución por parte de todos los individuos y de todos los pueblos en un esfuerzo coordinado, conscientes de la existencia de esa responsabilidad común y solidaria y, por lo tanto, del espíritu de cooperación necesario para hacer realidad estos derechos, aunque ello parezca cada vez más difícil en el contexto de un modelo de mundialización o globalización que, en general, fomenta más bien lo contrario, es decir, la competitividad, la confrontación, el egoísmo, la unilateralidad y, en definitiva, la guerra de todos contra todos en todos los ámbitos de la vida.

         No olvidemos nunca que el mejor educador es el ejemplo. Un buen ejemplo vivencial educa más que mil sermones. De ahí la importancia de ser coherentes entre lo que decimos y exigimos y lo que hacemos. No olvidemos nunca que todos educamos o deseducamos no tanto por lo que decimos, sino por lo que hacemos y somos.  De muy poco va a servir dar consejos a los hijos si uno no vive o practica lo que propone. Los hijos siempre harán lo que vean hacer a sus padres y no lo que les dicen que hagan, si ellos no lo hacen.

       Finalmente, desde los sistemas educativos formales y la educación no formal e informal se deben aunar y coordinar esfuerzos para hacer posible una convivencia pacífica de todos los ciudadanos, que supere todo brote de racismo, xenofobia, delincuencia e injusticia social. El conocimiento e intercambio de experiencias positivas podrá enriquecer y hacer más eficaz el esfuerzo que hagamos para prevenir y erradicar la violencia, promoviendo estímulos desde la base familiar para favorecer la convivencia pacífica que todos deseamos y necesitamos. Gracias a las tecnologías de la información y de la comunicación, problemas como el que nos ocupa pueden ser abordados desde una perspectiva global.



REFERENCIAS

Kant (2007) La Paz Perpetua. España. Ediciones Mestas

SEMINARIO DE EDUCACIÓN PARA LA PAZ (1994). Educar para la paz. Una propuesta posible. Ed. Catarata. Madrid.

Organización de las Naciones Unidas (ONU) (1997). Asamblea General. Declaración y programa de acción sobre una cultura de paz. Documento en línea. Disponible en: http://www3.unesco.org/iycp/kits/sp_res243.pdf. Consulta: 11/04/2012.

VÁZQUEZ, G. SARRAMONA, J. y VERA, J. (2004) Familia, educación y desarrollo cognitivo. En SANTOS, M. A. y TOURIÑÁN J. M. (coords) Familia, educación y sociedad civil. Santiago de Compostela: Universidad de Santiago de Compostela. (pp. 29 – 87).


https://familiayescuela.jimdo.com/contenidos/tema-2-educacion-familiar/concepto-de-educación-familiar/ 

 https://www.bibliatodo.com/Diccionario-biblico/paz


LA EDUCACION EN VALORES DENTRO DEL SENO FAMILIAR

REPÚBLICA  BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD BICENTENARIA DE ARAGUA
VICERRECTORADO ACADÉMICO
DECANATO DE INVESTIGACIÓN, EXTENSIÓN Y POSTGRADO
SAN JOAQUÍN DE TURMERO- ESTADO ARAGUA

 LA EDUCACION EN VALORES DENTRO DEL SENO FAMILIAR

                                                                         Autora: María Blanco.

Docente de aula desde el 2007, en la U.E.E. “Andrés Pacheco Miranda” ubicada en Güerito, Municipio Mariño, Turmero, Edo Aragua.  Magister en Educación Mención Gerencia. Doctorante en la Universidad Bicentenaria de Aragua Venezuela.        
                                                                      
Resumen

        El presente trabajo considera la relevancia de los valores en el proceso de aprendizaje. Puede darse a través de actividades, donde las personas reciben, pautas morales para una convivencia orientada en principios y valores humanos. La educación en valores se basa en la experiencia individual y colectiva, asociados con el bienestar y la reflexión. Proporciona una formación integral, la misma tiene sus cimientos en la familia, continuando su consolidación en las escuelas, universidades y organizaciones de diversa índole. Cuando los valores se refieren al ser humano, se suele hablar de valores humanos, valores universales; aplicados a un grupo de personas, los valores que están influidos o determinados por una sociedad y una cultura se suelen denominar valores sociales y valores culturales. Aquellos que están considerados dese el punto de vista de la ética y de la moral son los valores éticos y morales, representa gran importancia dentro de la sociedad, porque constituye la base para el entendimiento de las actitudes, comportamientos motivaciones e influye en las percepciones de los individuos.

Palabras claves: Ética, moral, educación, valores y familia.

ABSTRACT

      The present work considers the relevance of values ​​in the learning process. It can happen through activities, where people receive, moral guidelines for a coexistence oriented in principles and human values. Education in values ​​is based on individual and collective experience, associated with well-being and reflection. It provides comprehensive training, it has its foundations in the family, continuing its consolidation in schools, universities and organizations of various kinds. When values ​​refer to the human being, it is usually spoken of human values, universal values; Applied to a group of people, values ​​that are influenced or determined by a society and a culture are often called social values ​​and cultural values. Those who are considered ethical and moral viewpoints are ethical and moral values, represents great importance within society, because it forms the basis for understanding attitudes, behaviors motivations and influences perceptions of The individuals.

Key words: Ethics, morals, education, values ​​and family.


INTRODUCCION

       Los valores son normas de conducta y actitudes según las cuales nos comportamos y que están de acuerdo con aquello que consideramos correcto. Se estiman como ideas o modelos que esperan alcanzar los miembros de una determinada familia. No son tangibles o concretos, pero tienen una carga afectiva, por lo que se afianza fuertemente en el pensamiento social. Comprenden las características éticas y morales de los seres humanos, en un intento por realizar un juicio sobre la conducta que practica. La base de la familia son los valores que se adquieren desde la infancia y se desarrollan en la persona a medida que se convierte en adulto; de ahí la importancia y necesidad, pues son los pilares sobre los que se cimenta la identidad humana, nos sirve de guía para poder convivir en sociedad,  mediante la condición que distingue a una comunidad. Esto guarda estrecha relación con el hecho de que las personas denotan y expresan interpretaciones subjetivas, vinculadas con la forma en que se actúa en una cultura.  Es prioridad incentivar valores que nos ayuden a formar ciudadanos que actúen en beneficio del bien común, que sean capaces de resolver conflictos  y convivir en forma armónica.
                                                
DESARROLLO

La educación en valores

       Al respecto, Camps (1994) planteó ¿vale la pena enseñar e inculcar valores morales a unos niños y niñas que deberán moverse y destacar a ser posible en una sociedad que no respeta ni cuenta con tales valores?. Este es un proceso en el que se inicia un individuo en el conocimiento de las reglas y acuerdos necesarios para aprender a relacionarse con otras personas a través de la conceptualización curricular. Del mismo modo, mediante la educación moral se obtienen los conocimientos básicos a través de la familia, fortaleciendo el desarrollo social, personal y cultural. De esta manera, surgen aquellos valores que se denominan, "valores universales", los cuales adquieren significado y son un constituyente esencial de la vida humana.     

        Así pues, la misma persona va auto-construyendo su aprendizaje a través de la interacción social donde asimila valores, desecha anti-valores y reorganiza en forma jerárquica su propia normativa o escala de valores. Todos los valores se refieren a las necesidades o aspiraciones humanas. Las personas buscamos satisfacer dichas necesidades. Los valores físicos, como el afecto y la salud, así como los valores económicos, el poseer una existencia con un mínimo de confort, satisfacen en gran medida estas necesidades básicas.

         Al respecto Mayer (1998) aprecia que cuando los valores implícitos, que se transforman en comportamientos, son en gran medida inconscientes e indiscutibles es comprensible que no se cambien por los valores expuestos o explícitos. Los valores pueden ser construidos como los conocimientos y junto a los conocimientos de que forman parte. Existe diferencia entre la educación en valores explícitos y la educación en valores implícitos. La educación en valores explícitos se asocia con aquéllas pedagogías, métodos y programas que los profesores o educadores utilizan con el fin de crear experiencias de aprendizaje, mientras que los implícitos son aquellos que demuestra el individuo con sus acciones, los manifiesta de manera directa. De esta manera se puede aprender acerca de uno mismo y la sabiduría de la vida en una exploración que podría catalogarse de Introspección, de manera sistemática y científica a través de la educación formal.
                           
        Valores éticos y morales

      Son aquellos que se consideran indispensables para la correcta convivencia de los individuos en sociedad. La educación en estos valores depende, en gran parte, de que se contemplen en aquellos valores que la familia considera primordiales, Algunos autores como Frisancho (2001), quien sostiene que los valores son “anteojos” desde los cuales se puede entender la realidad y, por ende, actuar en función de ella. Normas que se suponen son para ayudar a las personas a que se comportan de manera responsable. Sin embargo, no todas las costumbres conducen a un comportamiento responsable. La educación en valores puede mostrar que la moral son “malas” costumbres como también “buenas”.

       De tal manera, el cambio en el comportamiento proviene de la lucha libre con preguntas sobre el bien y el mal, es por ello que la importancia de los valores radica, en la construcción de una cultura de paz, el fortalecimiento de la identidad nacional, la formación de una ciudadanía competente, capaz de la construcción de una sociedad democrática, responsable con valores consolidados desde el sistema educativo y que se extienda a cada grupo familia comprometida con la grandeza de la practica en la formación de sus hijos, con trabajo conjunto de la comunidad educativa, de su organización estratégica, de sus actividades: las actividades extracurriculares, charlas preventivas (drogas, embarazo precoz, violencia familiar).

        Ciertamente no todas las costumbres conducen a un comportamiento responsable. La educación en valores puede contribuir a determinar en el trabajo en equipo con los estudiantes, cuáles son los principios morales que regulan el comportamiento de los individuos, y que están enfocados en lograr una mejor convivencia. Las técnicas de discusión, intercambio y reflexión, son ampliamente utilizadas para transmitir principios éticos a nivel de aula entre los estudiantes, proponiendo tópicos de actualidad que inviten a evaluar opiniones y contrastar puntos de vista.

          La educación en valores dentro del seno familiar

        Durante los primeros años de vida, el individuo va desplegando la capacidad de dar respuesta emocional adecuada, a los estímulos afectivos que va recibiendo en su núcleo familiar, de esta manera se va apropiando de emociones y sentimientos, coherentes y proporcionales a la intensidad y carácter de sus vínculos con los demás. Cuanto más abierto y variado el espectro, más riqueza espiritual y potencialidades afectivas en la personalidad. No podemos ver el aprendizaje sólo como un proceso intelectual que desarrolla las potencialidades de la inteligencia y las capacidades cognitivas: se enseña también la afectividad, en base a cariño y valores, se  desarrolla la inteligencia emocional y las capacidades superiores de socialización la capacidad de entrega y altruismo. Ser familia involucra vínculos afectivos y morales que se mantienen a lo largo de la vida, así como obligaciones y derechos espirituales y materiales que la hábito y la ley recogen, que, de quebrantarse, crean problemas que la sociedad censura, afectando de hecho a todo el grupo familiar. La persona sujeta y aprende en su familia el patrón de su cultura; de no hacerlo, corre riesgos de anomia y desarraigo de los afectos y valores que le son propios en el sistema de comunicación social, lo cual resulta, peligroso a su salud mental. 

CONCLUSIONES

       Los responsables y corresponsables de la formación del individuo deben ser garantes de la apropiación de valores universales a través de una educación en conjunto con la escuela-familia donde el objetivo sea la formación constante del ser humano. Los valores familiares son los primeros que aprenderá el niño y si son transmitidos con cariño y responsabilidad, pueden ser una buena base en que apoyar, aceptar o rechazar otras experiencias, actitudes y conductas. Los valores se transmiten a través del ejemplo práctico de la cotidianidad del comportamiento, en aquello que el individuo observa, pues su sentido es más práctico que teórico. Además no solo se aprende en el hogar sino que desde la escuela se apropia y practica normas establecidas por la sociedad las que fortalece a lo largo de su vida. Para culminar debemos tener presente que todo el esfuerzo educativo debe proyectarse hacia “el desarrollo constate de valores humanos, con criterios abiertos a la duda, y en permanente búsqueda del conocimiento, estimulando el ejercicio del criterio propio que permita el cuestionamiento de cualquier formulación dogmática”.


REFENCIAS


Camps, V. (1998) “Los valores de la Educación” Ed. Anaya. Madrid

Ercilla, M. A., & Tejeda, N. B. (1999). La educación en valores: una propuesta pedagógica para la     formación profesional. Editorial Universitaria.

Frisancho Hidalgo, S. (2001). Aportes de la Psicología a la comprensión del fenómeno moral. Ponencia presentada en el marco de la Cátedra Andina de Educación en Valores. Lima.

Mayer, M. (1998). Educación ambiental. Enseñanza de las Ciencias, 16(2), 217-231.

 Ortiz, J. A. O. (2003). Educación en valores